LinkedIn para empresas B2B: qué publicar para generar oportunidades reales

Tener una página de empresa en LinkedIn y publicar una foto del equipo cada tres meses no es una estrategia B2B.

Tampoco lo es convertir el perfil en un catálogo infinito de servicios.

En FANS Marketing entendemos LinkedIn como un lugar para conseguir algo mucho más interesante: que las personas que pueden comprar, recomendar o prescribir nuestro servicio empiecen a reconocernos como una empresa que sabe de lo que habla.

Y para eso hay que publicar con intención.

Menos “somos líderes”, más demostrarlo

Uno de los errores más habituales en LinkedIn es hablar continuamente de nosotros mismos.

“Somos expertos.”

“Ofrecemos el mejor servicio.”

“Tenemos años de experiencia.”

Perfecto. Pero ¿qué aprende el posible cliente con esa publicación?

En B2B funciona mucho mejor demostrar conocimiento que afirmarlo.

Podemos explicar:

  • Un error que vemos continuamente en nuestro sector.
  • Cómo resolveríamos un problema frecuente.
  • Qué debería revisar una empresa antes de contratar un servicio.
  • Una tendencia y cómo puede afectar al negocio.
  • Una decisión que nosotros tomaríamos de forma diferente.

No necesitamos regalar toda nuestra metodología. Necesitamos demostrar que sabemos detectar problemas y plantear buenas soluciones.

Casos reales: probablemente tu mejor contenido

“Conseguimos mejorar X haciendo Y” suele tener mucho más valor que diez publicaciones corporativas.

Los casos reales permiten enseñar cómo trabajamos sin necesidad de vender de forma agresiva.

No hace falta convertir cada proyecto en un informe de veinte páginas.

Podemos contar:

El problema: qué necesitaba el cliente.

La decisión: qué hicimos y por qué.

El resultado: qué cambió.

Y, si no podemos mencionar al cliente, podemos anonimizar el caso.

Este tipo de contenido hace algo muy importante: ayuda al lector a verse reflejado en el problema.

Opinión: sí, pero con algo que decir

LinkedIn también es un buen canal para posicionar a las personas que hay detrás de una empresa.

De hecho, la propia plataforma apuesta por el contenido de líderes, expertos y empleados como forma de generar credibilidad y mostrar puntos de vista propios.

Eso significa que no todo tiene que publicarse desde la página corporativa.

Un director comercial, CEO, consultor o responsable técnico puede hablar desde su experiencia sobre:

  • Cambios en el sector.
  • Errores habituales.
  • Decisiones empresariales.
  • Tendencias.
  • Procesos.
  • Aprendizajes reales.

¿La clave? Tener una opinión.

“Estamos de acuerdo con que la IA es importante” aporta poco.

“Hay tres tareas en las que estamos dejando de utilizar IA porque nos hace perder calidad” ya invita a seguir leyendo.

Contenido útil que ventas pueda reutilizar

Aquí está una de nuestras pruebas favoritas.

Antes de publicar algo, preguntémonos:

¿Podría nuestro equipo comercial enviar este contenido a un potencial cliente después de una reunión?

Si la respuesta es sí, probablemente estamos creando algo útil.

Por ejemplo:

  • Checklist.
  • Comparativas.
  • Guías breves.
  • Preguntas frecuentes.
  • Errores que evitar.
  • Datos del sector.
  • Vídeos explicativos.
  • Casos de éxito.

Así LinkedIn deja de ser solamente una red social y empieza a formar parte del proceso comercial.

Publicar para todos es publicar para nadie

Una empresa B2B debe tener claro a quién quiere llegar.

No es lo mismo hablar a responsables de marketing que a directores financieros, gerentes, arquitectos o responsables de recursos humanos.

Cuanto más definido tengamos nuestro público, más fácil será decidir qué problemas merece la pena convertir en contenido.

LinkedIn también insiste en la importancia de definir perfiles de cliente y priorizar la calidad de los leads frente a la cantidad.

Por eso no necesitamos miles de interacciones.

A veces, diez personas adecuadas leyendo una publicación tienen mucho más valor que 5.000 visualizaciones sin relación con nuestro negocio.

¿Y los contenidos comerciales?

También.

Podemos hablar de servicios, proyectos, lanzamientos o promociones.

La diferencia está en no hacerlo siempre.

Una estrategia B2B puede combinar:

Contenido experto: demuestra lo que sabemos.

Casos reales: demuestra lo que conseguimos.

Personas: genera confianza.

Contenido de marca: explica quiénes somos.

Contenido comercial: facilita dar el siguiente paso.

Cuando todo es venta, dejamos de generar interés.

Cuando nunca vendemos, desaprovechamos el canal.

LinkedIn orgánico + LinkedIn Ads

El contenido orgánico puede construir autoridad y mantener nuestra marca presente durante un proceso de decisión que en B2B puede ser largo.

Pero también podemos utilizar publicidad para llegar a perfiles concretos.

En nuestro artículo sobre LinkedIn Ads para empresas B2B explicamos cómo utilizar la segmentación y las campañas para captar contactos con mayor intención.

La combinación tiene mucho sentido:

el contenido genera confianza y la publicidad amplifica el alcance hacia las personas adecuadas.

¿Qué deberíamos publicar la próxima semana?

Si no sabemos por dónde empezar, nosotros lo haríamos así:

Martes: un problema habitual de nuestros clientes y cómo lo resolveríamos.

Jueves: un caso real o aprendizaje de proyecto.

La semana siguiente: opinión de una persona del equipo sobre un tema relevante del sector.

Con tres buenas ideas tenemos más que con un calendario lleno de publicaciones genéricas.

En FANS Marketing trabajamos la gestión de redes sociales desde la estrategia, el contenido y los objetivos reales de cada negocio.

Porque en LinkedIn B2B no necesitamos publicar más.

Necesitamos publicar cosas que hagan que el cliente adecuado piense: “esta gente entiende mi problema”.

Posts anteriores

APÚNTATE A NUESTRO BOLETÍN: